Nuria e Isaac, una pareja joven con una visión muy clara, confiaron en nosotros para transformar su piso en ese lugar especial donde iniciar su vida en común. Buscaban espacios amplios que, sin embargo, no fueran completamente abiertos, un equilibrio entre amplitud y confort. Su estilo personal combina el minimalismo con la calidez, aportando toques de color que dan vida sin sobrecargar.
Desde nuestra primera reunión, captamos la esencia de lo que necesitaban: un hogar que equilibrara la conexión entre sus diferentes espacios con la privacidad necesaria para sentirse a gusto. Por eso, reforzamos el protagonismo del muro que divide la zona de día de la zona de noche, convirtiéndolo en el eje central del diseño.
Entendiendo las Necesidades: Conexión e Intimidad
Desde el primer encuentro, comprendimos que su hogar debía ser un equilibrio entre conexión e intimidad. La vivienda debía permitir la fluidez entre espacios, pero también ofrecer rincones de recogimiento donde refugiarse y descansar.
Por ello, nuestra propuesta se centró en reforzar el muro que divide la zona de día (área social) y la zona de noche (área privada), transformándolo en el eje estructural y conceptual del proyecto.
El Eje Central: Un Muro que Une y Separa
El muro divisorio se convirtió en el protagonista del diseño. A un lado, un mueble longitudinal que recorre casi toda la vivienda, pensado para maximizar el almacenamiento y aportar continuidad visual. En el lado opuesto, otro mueble actúa como un filtro sutil en la entrada, cerrando ligeramente el vestíbulo para otorgar mayor privacidad a la sala de estar.
El Juego de los Vacíos: Apertura y Recogimiento
El detalle más distintivo del proyecto es el uso inteligente de vacíos y huecos en los muebles y en los rincones estratégicos. Estos espacios permiten miradas diagonales entre estancias, generando una sensación de apertura y ligereza sin perder la calidez ni la sensación de refugio.
Este juego visual invita a descubrir cada rincón poco a poco, transformando la experiencia de habitar la casa en una historia que se despliega con calma y armonía.
Un Hogar con Alma y Personalidad
El resultado es un hogar que refleja la personalidad de Nuria e Isaac, donde la funcionalidad y la estética conviven en perfecta armonía. Espacios pensados para vivir, compartir y crecer juntos, en un ambiente acogedor que invita a disfrutar de cada momento.